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Dime cómo tratas a los libros y te diré quién eres

 ¿Qué lectora eres según cómo tratas a tus libros? Seguro que te has hecho esta pregunta infinidad de veces. Bueno, probablemente no, pero para eso estoy yo aquí: para que te la hagas. Encantada de servir de ayuda.


Así pues, ¿hay una clasificación de tipos de lectoras según cómo tratan los libros que caen en sus manos? Amiguis, aquí hay clasificaciones para todo, y si no las hay, nos las inventamos. Así que vamos a descubrir qué tipo de lectoras somos, a ver qué nos dicen las cartas.


Lectora guardaespaldas

Tú eres de las que protegen su perfecto estado con tu vida. Los tienes hasta con fundita y todo. Pero no de plástico, no: eso lo dejamos para los comics. Tus libros tienen fundas personalizadas. Igual hasta se las has hecho a mano y todo...


Lectora aventurera

A ti eso de doblar las esquinas para marcar la página se te queda cortísimo. Eres el extremo opuesto: consideras que los libros hay que vivirlos, y los vives tanto que los pobres están pidiendo tierra de tanto vivir.


Lectora naturalista

Los tienes tan llenos de flores secas, hojas, plantitas y floripondios que hace tiempo que dejaste de necesitar poner macetas en casa. Cualquier día te echan raíces y te nacen novelettes en brote, así, como cuando plantábamos lentejas en los vasitos de yogur.


Lectora bohemia

Tú eres de las que piensan que el libro está para leerlo y lo que surja. Si de paso le das más usos, eso que te llevas para el cuerpo. Lo de tenerlo como objeto de culto no va contigo. Tienes ascendente lectora aventurera, pero con menos rotos y más marcas de vasos.


Lectora coleccionista

¿Lo bueno? No necesitas un interiorista para decorar tu casa, ni te has gastado un duro en muebles. No tienes pila de pendientes, tienes columna. Obelisco. Hasta bóvedas de crucería de libros tienes ahí metidas. Cualquier día te piden que pagues el IBI por cada una de tus pilas de libros.


Lectora analítica colorimetrista

Tus libros están llenitos de post-its, tarjetas, pegatinas, subrayados y comentarios, cada uno con su gama de colores correspondiente. Probablemente tengas otra pila aparte de cuadernos con análisis exhaustivos de cada lectura. Y muchos bolis y rotus que abarquen todo el espectro de la luz visible.


Lectora digital

Te han dicho muchas veces que eso no huele a libro. Vale, no huele a libro. Es cierto. Lo que viene siendo el olor a libro-libro de papel pues no lo tiene, para qué nos vamos a engañar. Pero eso sí, tu espalda y tus cervicales están sanísimas. Y tus estanterías también.

¿Qué tipo de lectora te ha tocado ser? 😊


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